5 de noviembre del 2012, Obispo Alan Hopes, Catedral de Westminster, Londres

Recepción del Icono de Nuestra Señora de Czestochowa en la Catedral de Westminster

Sagrada Misa en memoria de todas las víctimas del aborto, y oración por los afectados por el aborto

 

Obispo Alan Hopes

Esta noche le damos la bienvenida en nuestra Catedral a la famosa y más venerada réplica de Nuestra Señora del Czestochowa. Ha sido encargada desde enero de este año a ser testigo del Evangelio de la Vida y a la Civilización del Amor, pro-vida y pro-familia.

Fue bendecida de manera solemne en el Santuario de Jasna Gora, en Polonia y ha sido parte de una peregrinación desde junio, que salió de Vladivostok en Rusia a Fátima en Navidad. Hizo su recorrido a través de muchas naciones, De Océano a Océano, y es una señal de curación, reconciliación y esperanza.

¡Qué apropiado es que en esta Catedral, en la Madre Iglesia Católica, aquí en Inglaterra y Gales, sea el primer lugar en donde el Icono descansa antes de continuar su viaje! Después, el Icono será llevado a la Pan Asamblea de Obispos Ortodoxos, a los sacerdotes griegos en Gran Bretaña e Irlanda, que la recibirán en la Iglesia de los Mártires Reales en Chiswick. Esto tiene un gran significado para los cristianos de las dos Iglesias antiguas, Oriente y Occidente que se unen en oración y en confianza a la intercesión maternal para reclamar la dignidad humana y el respeto y apoyo a la familia y a la restauración de los valores familiares.

Los rasgos distintivos de Nuestra Señora de Czestochowa hacen que sea reconocida de manera inmediata en el mundo entero. Su rostro es muy oscuro, tan oscuro que es conocida como la Virgen Negra de Czestochowa. El color oscuro se debe al hollín de un incendio que penetró en la pintura del icono. Así también, vemos que en rostro de Nuestra Señora hay dos cicatrices. Fueron realizadas durante un asalto en Jasna Gora, en el monasterio donde está consagrada. El asalto estuvo organizado por una secta conocida como los Husitas, que saqueó el santuario y robó la sagrada imagen de Nuestra Señora. La pusieron en un vagón, pero la historia cuenta que los caballos se negaron a moverse. El icono fue arrojado al suelo. Uno de los asaltantes sacó su espada y debido a la frustración y la rabia le propició dos profundas cortadas. Hasta el día de hoy el Icono muestra las cicatrices del ataque. Y todavía existe una tercera cicatriz, una flecha impactó la garanta de la imagen de Nuestra Señora en una invasión Tártara. El mundo está tan dañado por los constantes ataques a la dignidad de la vida humana, desde la fácil eliminación de las vidas inocentes en la tragedia del aborto, hasta el fácil descarte en la llamada “muerte digna”. En un mundo que cada vez está en mayor control de su propio futuro y destino, este abaratamiento del valor de la vida humana conduce a muchas otras matanzas indiscriminadas de seres humanos a través de la guerra, el crimen y la violencia, mediante la codicia y la autosatisfacción.

Es así que en la letanía de Nuestra Señora de Czestochowa debemos invocarla como la Madre de aquellos que resisten el mal, la Madre de los huérfanos y la Madre de las madres que lloran. En esta noche, le traemos a Ella nuestras plegarias por las madres que han sufrido los efectos del aborto, por los infantes que nunca verán la luz de este mundo porque fueron asesinados mediante el aborto, por las madres que perdieron a sus hijos porque la vida humana ha perdido su respeto y dignidad.

¡Cuánto daño hay también en nuestro mundo por los asaltos a la dignidad y a la sacralidad de la vida matrimonial! Desde el comienzo Dios nos enseña que la familia es una unidad sagrada entregada por Él mismo para proveer de estabilidad a la raza humana. Jesús, el mismo Hijo de Dios, nació de una madre humana. Él fue guiado por ella y por su padre adoptivo, José. Él fue rodeado de amor y del compromiso de ambos, en la seguridad de una familia amorosa.

Hoy en día, la idea de vivir juntos y comprometerse como si estuvieran casados, el aceptar la infidelidad y las inmoralidades sexuales, la disposición legal de acuerdos pre-nupciales -que es síntoma de un desprecio general al matrimonio-, y la propuesta de matrimonios del mismo sexo, nada de esto puede reemplazar la idea de familia, madre, padre e hijos, como Dios la propuso y que da estabilidad a la sociedad en su conjunto. Cuando la familia se quiebra existen serias amenazas para el orden social.

Oremos fervorosamente hoy, delante de la imagen de Nuestra Señora de Czestochowa, para que aquellos que tienen el poder busquen defender la dignidad humana hasta que la tragedia del aborto y la muerte asistida se erradique; y que le de apoyo y fuerzas a las familias en los valores familiares.

Que el Evangelio de Amor de Dios brille siempre a pesar del pecado de la humanidad y de las atrocidades que somos capaces, que brille también a través de esta imagen de esta Madre herida, mientras este Icono continúa su peregrinar De Océano a Océano. Que Ella inspire a todos los que vienen a venerarla, a trabajar y a orar por el Evangelio de la Civilización del Amor.

Señora de Czestochowa, ruega por nosotros.