CUENCA

Poco antes de llegar a Cuenca, la Guardia Civil nos esperaba para escoltar el Vehiculo, y a la llegada a Cuenca la policía local relevó a la Guardia Civil, aunque estos siguieron acompañándonos hasta el lugar de llegada, el Puente de San Antón, sobre el Rio Jucar, que bajaba crecido. Allí salimos en procesión sobre el puente, donde otra Virgen negra, la Virgen de la Luz, Patrona y Alcaldesa de Cuenca,  salió a recibirla, también llevada en andas sobre los hombros al puente de San  Antón, que está junto a su Ermita, acompañada de las Hermandades de Semana Santa con sus estandartes y, por supuesto, del señor Obispo, Mons. José María Yanguas  y muchos sacerdotes. Llovía un poco y ha caído una pequeña nieve. En cuanto se han encontrado, la Virgen de la Luz le ha cedido el paso y la tuna de Accion Catòlica  con sus bandurrias y guitarras, ha empezado a cantar Virgen  morenita (las dos son negras) y Virgen  de Amor. No hay palabras para expresar la emoción de los cientos de conquenses que en silencio presenciaban este histórico momento.


Las dos imágenes han pasado a la Iglesia, entre aplausos y cánticos Estaba abarrotada, por el pasillo central, por los lados, todos apretados y hasta gente que no ha podido entrar. Palabras del Señor obispo, Rosario de la vida, Oracion de la Vida, Salve.


Luego ha  dado una vuelta por las calles de Cuenca y a continuación se ha dirigido hacia la Capilla de "Católicos en Acción", situada en el pozo de las Nieves.


Muy cerca de esta capilla, han bajado el Icono del Life-Mobile y se ha llevado en procesión. En su recorrido ha pasado por la puerta de la sede de la Asociación ADEVIDA, que lleva casi 30 años en Cuenca ayudando a embarazadas en dificultades y han vuelto la imagen hacia el balcón. Alli había niños que le han tirado pétalos de flores y una voluntaria ha agitado la bandera de "Sí a la vida".
Luego  siguió  la procesión hasta  la capilla de Catolicos en Accion, donde la Virgen fue recibida con velas y papelitos de colores que habían preparado en manualidades los niños. La capilla estaba llena de gente, también el pasillo central y la habitación contigua. Después de una Vigilia por la vida, con predicación y Rosario por la vida, se quedó el Santísimo expuesto, con turnos de vela hasta las 7 de la mañana, hora en que fué llevado el Icono hasta las Carmelitas Descalzas.


Hacia las 7:00, con la reserva del Santísimo, que estuvo expuesto toda la noche, procedimos al traslado de la Imagen de la Virgen. Salimos de la capilla de Católicos en Acción, situada en el barrio del Pozo de las Nieves, y nos dirigimos al Convento de San José, de las Carmelitas Descalzas, situado a unos 2 kilómetros de Cuenca, cerca de la pedanía de Nohales, Allí fue recibida la Virgen con  el repique de las campanas del convento. El capellán, el P. Raymond, irlandés, salió a recibir a la imagen, y la comunidad de carmelitas descalzas, esperaban a la imagen en el coro, con gran alegría.


El Icono permaneció en el convento poco más de una hora y de aquí volvimos a Cuenca, donde debía llegar a la parroquia de San Esteban, la más céntrica de la ciudad, para estar presente a las 9:00, en la primera Misa.


Cuando llegamos nos esperaban los sacerdotes de la parroquia, revestidos con el alba, que fueron los que portaron el Icono, desde el vehículo hasta el Altar. La iglesia se fue llenando de fieles, que venían a ver la imagen. Durante la mañana, se celebraron dos misas, que a pesar de ser un día laboral, estuvieron tan llenas de gente como si de un domingo se tratara, o más. Además  la imagen permaneció expuesta a la veneración del pueblo durante todo el tiempo que estuvo en la parroquia, y los sacerdotes de la Iglesia aprovecharon para oír confesiones durante todo el día. Fue un regalo más de la Virgen, el mover el corazón de los hombres hacia Dios.


Durante la mañana se sucedieron las visitas al Icono de la Madre de Dios, muchísimas personas entraban, rezaban un rato y salían y las oraciones y los rosarios fueron continuos. Pasaron por allí dos colegios de niños, llevados por sus profesores. Gentes que venían del trabajo, o pasaban por la puerta de la iglesia, entraban a visitar a la Virgen, y junto a la Virgen, el Señor permaneció en exposición solemne, desde las  9:30, hasta la Misa de las 19:00.


Esta fue presidida por el Sr Obispo, D. José Mª Yanguas, que en su homilía, habló de que hay ideas madre que si cambian, cambia la civilización. Dijo que esta oración por la vida es un abrazo divino de océano a océano, en distintas lenguas, nacida  de corazones de distintas culturas, pero unidos en la oración por la vida humana, por la vida indefensa, no nacida, que se refugia en el seno de su madre donde espera encontrar cariño, ayuda y comprensión.


Sobre la defensa de la vida, dijo que el fundamento de toda sociedad es el respeto a la vida, en especial la más débil; si este fundamento cae, la sociedad cae por sí misma, Hay que regenerar la sociedad recuperando las verdades fundamentales, los valores absolutos que no se compran y en los que no se cede. Se ha producido el oscurecimiento de las conciencias que no permite diferenciar el bien del mal,  y así  se justifican delitos contra la vida y se pretende que estén autorizados y que se practiquen con libertad. Mons. Yanguas pidió a la Virgen que iluminara  a los gobernantes y dió gracias por tantas mujeres que han traído al mundo a sus hijos con sufrimiento, pobreza y necesidad, pero con un cariño que conmueve los corazones. 


Y dijo que la vida, que es sagrada, se respeta hasta la muerte natural, cuando Dios vuelva a abrir sus manos para acogerla.


La Misa estuvo concelebrada por otros once sacerdotes, y acudieron a ella más de 700 personas, la iglesia estaba abarrotada, no sólo los bancos ocupados al completo. Tras la Misa, el Obispo, ante el Icono de la Virgen de Czestochowa, leyó la Consagración del mundo y las familias a la causa de la vida, la misma que el arzobispo de Cracovia leyó un año antes en el santuario de Jasna Gora en la bendición del Icono.


Desde la parroquia de San Esteban llevamos la Imagen hasta la parte alta de la ciudad, cerca de la Catedral, al convento de las Esclavas del Santísimo Sacramento, donde además de la comunidad, nos esperaba el seminario en pleno, profesores y seminaristas. Estos fueron los encargados de pasar el Icono de la Virgen hasta el Altar Mayor de la capilla, donde se adora en exposición perpetua, al Santísimo Sacramento, función principal de esta orden de religiosas. Tras el rezo de Vísperas, el Icono permaneció toda la noche junto al Santísimo, con la oración de la comunidad, que como hace siempre,  permaneció en vela toda la noche ante el Señor.


Día 22 de enero.- Salimos a las 8:00 al convento de las Esclavas del Santísimo Sacramento, donde recogimos la imagen y agradecimos sinceramente a las hermanas su oración, que sin duda dará frutos en la peregrinación.


De allí partimos hasta la Residencia de Ancianos “San José”, de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, donde residentes y hermanas, y todos los trabajadores, salieron a recibir la Imagen, a pesar del frío. La pasaron a la capilla, y se celebró la Santa Misa. Los ancianos estaban felices y emocionados y también el sacerdote, a quien se le entrecortó la voz en la homilía. El Icono quedó allí hasta las 10:15, hora en que debía dejar b Cuenca capital.


Al salir de la residencia, los primeros copos de nieve empezaban a dejar blanco el paisaje de Cuenca, una hermosa despedida, una ciudad que parecía quedarse de un color blanco puro tras el paso de  la Virgen.