Con los padres paulinos en Skalka – en el Santuario Nacional en Cracovia

En la mañana del viernes, 24 de agosto, el Icono de Czestochowa, que peregrina alrededor del mundo en defensa de la vida, llegó a Cracovia al Santuario de Skalka de los padres paulinos, a la rivera del gran río polaco llamado Wisla. La basílica de san Estanislao, obispo y mártir de Skalka, así como la cripta que se halla debajo, es parte del Santuario Nacional de Polonia, que tiene grandes lazos con la historia nacional.

Piekary Slaskie – Cuidando la vida

El jueves 23 de agosto, el Icono de Czestochowa en la peregrinación “De Océano a Océano” salió de Jasna Gora. La siguiente parada de Nuestra Señora será la ciudad de Piekary Slaskie en la región de Silesia. El hermoso santuario cerca de la basílica de la Bendita Virgen María es conocido a lo largo de Silesia.

De regreso a Jasna Gora

El 22 de agosto, la peregrinación del Icono de Czestochowa regresó a casa, es decir, Ella fue colocada en el Monasterio de Jasna Gora. Fue llevada a la Capilla de la Medalla Milagrosa de forma solemne, se la colocó al lado derecho del altar y del Icono original. Los padres paulinos comenzaron las vísperas. Debido al gran número de fieles, se decidió mover el lugar de la misa al aire libre en la “Colina Brillante”, donde había más espacio para la multitud.

Multitudes en la Catedral de Lodz

En la mañana del 22 de agosto, en la festividad de María Reina, el Icono de Czestochowa llegó a la Catedral de Lodz, asistido por la policía y la caravana de Katyn Rally. El arzobispo Wladyslaw Ziolek, acompañado por cerca de cien sacerdotes recibió a Nuestra Señora. La reunión fue básicamente para los consagrados y religiosos. Sin embargo, muchos laicos acudieron también al evento.

Caminando a Czestochowa

La caminata en agosto de los peregrinos a Czestochowa es una antigua tradición polaca. Cada año, miles de católicos caminan desde todas partes de Polonia para llegar a Jasna Gora (Colina Brillante), en Czestochowa. Esta tradición continua viva luego de cientos de años. Incluso los comunistas no pudieron romper esta tradición tan arraigada en el pueblo polaco. El propósito de esta peregrinación es reunirse y rezar a los pies de María.

En el pueblo natal de san Maximilian Kolbe – Pabianice

En la hermosa iglesia de Nuestra Señora del Rosario en Pabianice, un grupo grande de feligreses junto al obispo Adam Lepa, esperaban la llegada de Nuestra Señora en el Icono de Czestochowa. Luego de saludar a Nuestra Señora, la parroquia entera, acompañada del coro, cantaron el Akathist en honor a la Bendita Virgen María.

Al servicio de la familia

Después de las oraciones de la mañana y de la eucaristía, celebrada por el obispo Mark Solarczyk, el Icono de Czestochowa salió de Warsaw, esta vez estuvo bien escoltada por la policía.

La primera parada en Lodz fue el Centro al Servicio de la Familia (CSR), que es la organización central afiliada a todas las organizaciones, movimientos y asociaciones pro-familia de la ciudad, que brinda asistencia, enseña, aconseja, alimenta y acoge a aquellos en necesidad.

Varsovia no defraudó

Los residentes de Varsovia recibieron a Nuestra Bendita Madre, en el Icono de Czestochowa, con sus corazones abiertos, a pesar de estar con una temperatura de 32 grados Celsius, una tormenta a la vista, estar en fin de semana y en las vacaciones de verano.

El lunes 20 de agosto, el Icono visitó Varsovia.

El beso de amor – Nuestra Bendita Madre visita al padre Jerzy

El domingo 19 de agosto, a las 14h00, el Icono de Nuestra Señora de Czestochowa llegó al Santuario del beato padre Jerzy Popieluszko en Zoliborz, Varsovia. Llegó en su “Móvil Vida”, acompañada de los motociclistas de Katyn Rally. En la tumba del padre Jerzy, el Icono fue presentado por los sacerdotes ortodoxos de la parroquia de san Juan Klimak a las manos de monseñor Tadeusz Bożełko, custodio del santuario.

Los dos pulmones de la Iglesia – Junto a María en defensa de la vida

En la tarde del sábado 18 de agosto, Nuestra Señora de Czestochowa llegó a la parroquia ortodoxa de San Juan Klimak en Varsovia, en el distrito Wola. Ahí, el pastor de la parroquia, el padre Mitrate Nicholas Lenczewski, ya la estaba esperando, junto a numerosos sacerdotes, diáconos y fieles. Muchos católicos también se unieron a ellos.