Aires de esperanza en Edimburgo

El Icono de la Virgen Negra llegó a la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción en Edimburgo a las 17h00 del lunes 12 de noviembre. Fue recibido y bendecido por el Mgr. Michael Regan, administrador de la Catedral y por sacerdotes que representaban a la comunidad polaca y escocesa de Edimburgo. Una multitud se reunió a saludar a Nuestra Señora, grupo que iba creciendo mientras se aproximaba la hora de la Santa Misa. Las personas rezaban de manera particular el Rosario de los No Nacidos, entregado por Nuestra Señora para estos momentos de combate contra el pecado del aborto.

El obispo Stephen Robson fue el celebrante principal de la Santa Misa que se realizó con la Catedral llena de feligreses. En su homilía, el obispo Robson se enfocó en la masacre de las dos guerras mundiales, fecha que se conmemoraba recientemente en el Domingo del Recuerdo, y lo comparó con la masacre de millones de bebes abortados que no son recordados. Habló sobre la conferencia internacional del aborto realizada en Edimburgo, diciendo que eso era una deshonra para la capital y para Escocia.

Todas las parroquias que llegaban en grupos realizaron una contribución a la visita del Icono en la Catedral. El movimiento pro-vida polaco/escoses lideró el rosario con meditaciones basadas en la Humanae Vitae y otros documentos del Magisterio Papal de la vida y la familia. Hubo un momento para hacer veneraciones particulares al Icono, así como oraciones e himnos de devoción organizados por el grupo Divina Misericordia, y cantos de adoración realizados por el grupo de niñas de la Catedral. Todo el programa duró hasta las 23h00. Se mantuvo la exposición del Santísimo Sacramento durante todo el tiempo, recalcando la unidad de los corazones de Jesús y de María en la peregrinación y terminando con una bendición. Es de resaltar que hubo exposición del Santísimo en el 80 por ciento del tiempo de la visita de la Virgen Negra en la Catedral, durante los días lunes y martes. El motivo fue que todas las peticiones van directamente a Jesús por medio de María y a través de su intercesión. Todas las oraciones fueron realizadas en polaco y en inglés. Un momento conmovedor fue cuando un representante del Movimiento Scout Polaco “batalló” para poder llegar desde Londres en un complicado viaje en tren y saludarla en posición de firme con su uniforme.

Al día siguiente, el programa incluyó oraciones, el rosario liderado por la Legión de María y por un grupo pro vida, y la Santa Misa que fue ofrecida por las intenciones de la peregrinación. El Acto de Encomendación a la Virgen María se realizó en todas las misas celebradas durante los días que estuvo el Icono. Una participación especial fue la del padre Rafael, sacerdote griego ortodoxo, quien lideró a la congregación en una oración a Jesús en siete lenguas distintas por la unidad de los cristianos.

 “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí que soy pecador”. Se oró primero en griego, y se repitió en inglés, francés, español, alemán, italiano y polaco, seguido de un momento de oración personal en silencio. El padre Rafael terminó las oraciones con una bendición ortodoxa para la congregación.

El hermoso sermón del padre Jeremy Milne se centró en la necesidad de perseverar en la oración a Nuestra Señora de la Civilización del Amor. En sus homilías nos recordó la confianza de María a través del fiat, que llevó a la Encarnación de Jesús y luego a nuestra salvación. Ella es la Madre de la Confianza y de la Oración, guiando a sus hijos a que seamos personas de confianza y de oración. La ceremonia fue precedida por el padre Jeremy, el padre Tadeusz Puton de Polonia y un sacerdote representando la comunidad ucraniana en Edimburgo. Se terminó con una bendición, y el Icono de Nuestra Señora de Czestochowa fue despedido para continuar el siguiente trayecto de su peregrinación con sonidos del Czarna Madonna y el Salve Regina.

De la misma manera como llegó, el Icono fue entregado en las manos de los Caballeros de San Columba quienes coordinaron su transportación en la peregrinación por el suelo británico. El doctor Stefan Boron, quien coordinó la visita de la Virgen Negra en Edimburgo, realizó las siguientes anotaciones: “la peregrinación de la Virgen Negra nos ha traído un poco de aire fresco y de esperanza. De manera sencilla, Nuestra Señora está movilizando un ejército contra la cultura de la muerte. De Océano a Océano ha traído fuerza a la agenda pro vida y le ha dado el ímpetu que sólo el Cielo puede otorgar. Su coordinación en el evento fue evidente en todo. Llenando todos los vacíos que se me habían escapado a mí”.

Otro punto importante fue la presencia de los sacerdotes griegos ortodoxos, como un primer paso de esa unidad que Jesús tanto desea. La comunidad ortodoxa en la ciudad tiene una especial veneración por San Andrés, quien es su patrón, y sus reliquias están en la Catedral de María. ¿Quizá podríamos seguir este encuentro con momentos de oración delante del Santuario de San Andrés y ofrecer nuestras oraciones por la unidad? Esto se parece a la historia que el Dr. Tom Ward escuchó sobre los ortodoxos romanos durante la visita del Icono en la Catedral de Birmingham. Se dice que por cinco años los romanos ortodoxos estaban en oración para tener la ocasión de reunirse con los rusos ortodoxos. Nuestra Señora los juntó en la Catedral de San Chad en Birmingham.