Nuestra Señora reinó en Bruselas

El último lugar de peregrinación del Icono de Nuestra Señora de Czestochowa en Bélgica fue en Bruselas, en el corazón de Europa. Nuestra Señora arribó a las 15h00 y las personas rezaron junto con ella en frente de la clínica de abortos en Bruselas. La Vigilia por la Vida se realizó en el centro de aborto (St John Nepomucenusstraat 28), con los Ayudantes de los Hijos Amados de Dios quienes oraron por los no nacidos rezando los Misterios Dolorosos y Misericordiosos del Santo Rosario. Los fieles asistieron a orar en memoria de todos los niños que en ese centro fueron asesinados en el vientre de sus madres y en reparación por los pecados cometidos por quienes realizan los abortos.

A las 16h00, se realizó una procesión solemne del Icono de Nuestra Señora desde el centro de aborto a la Iglesia de Saint-Jacques sur Coudenberg. Milagrosamente, la policía belga nos permitió avanzar por el centro y pasar las zonas neutras donde las procesiones y manifestación nunca son permitidas. Pasamos luego por el Parlamento Federal de Bélgica y el Palacio Real. Muchas personas que pasaban, veían en silencio esta procesión junto a la Madonna de Jasna Gora.

Cuando llegamos, Nuestra Señora fue entronizada en el altar de la iglesia y rezamos los Misterios Gloriosos del Santo Rosario. Luego, le siguió la Santa Misa a las 18h00 en la Iglesia Saint-Jaques, que es la iglesia de la Familia Real.

La iglesia está en el corazón de la ciudad en la hermosa Plaza Real en donde se encuentra una estatua de Godefrois de Bouillon, quien hizo la primera Cruzada a Jerusalén.

La Santa Misa fue precedida por Mgr. Everard de Jong, obispo auxiliar de la diócesis de Roermond en Holanda. Habló vigorosamente en contra del aborto y solicitó a los presentes que estén a favor de la vida. Dijo: “Si la Señora de Jasna Gora terminó con el comunismo, Ella también puede detener la cultura de la muerte”. La iglesia estaba completamente llena. Los polacos aprovecharon para cantarle himnos a Nuestra Señora hasta las 22h00 junto al Santísimo Sacramento. Lo único que podemos decir después de la peregrinación en Bélgica: ¡Este Icono es una bomba! ¡Gracias, Nuestra Señora de Czestochowa!