Misión Católica Polaca – Basílica de San Juan Bautista en Berlín

En la tarde del 30 de octubre, Nuestra Señora en el Icono de Czestochowa arribó al distrito ocho de Berlín llamado Neukölln, donde hizo una parada en la Basílica de San Juan Bautista, la iglesia más grande en Berlín. La Basílica hace las funciones de “Catedral” o Asiento Episcopal del Ordinariato Militar de Alemania, que está sujeta a la Santa Sede y ofrece atención pastoral a los católicos que sirven en las Fuerzas Armadas de Alemania y a sus familiares. Desde el 2004, es también la Sede de la Misión Católica Polaca en Alemania.

A las 21h00, el Icono de Czestochowa entró solemnemente en procesión a la Basílica junto a niños polacos vestidos de manera tradicional. El Reverendo Gregory Jeżewski SDB, pronunció unas palabras de bienvenida. Después de cantarle al Icono, comenzó la vigilia, guiado por varios grupos y comunidades activas de la Misión Católica Polaca en Berlín. La Comunidad del Movimiento Luz-Vida (Fos Zoe), guió el rezo del Santo Rosario por la intención de la protección de la vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural. Los miembros de la Escuela Maranatha y el Coro Auxilium continuaron con las siguientes partes de la vigilia.

A media noche, se dedicó la Santa Misa a la Bendita Virgen María. El padre Lech Hebrowski SDB, la presidió. En su homilía, recordó que esta peregrinación es el cumplimiento de un deseo del Siervo de Dios, Cardenal Stefan Wyszynski. El Primado de Polonia, quien vivió en las difíciles épocas cuando el Comunismo reinaba en Polonia. Él predijo repetidas veces que el Icono de Nuestra Señora de Czestochowa viajaría alrededor del mundo, comenzando por los Países del Este, tocados severamente por el ateísmo. El padre Lech también llamó a los feligreses a estar firmes en la civilización de la vida y en la defensa de la vida humana, especialmente por los débiles y nos no nacidos. Así mismo recordó que la vigilia de oración frente al Icono de Nuestra Señora de Czestochowa debe hacerse con el espíritu de reparación por los pecados contra la vida, desde la concepción hasta la muerte natural, combinándola con oraciones por la intención de todas las vidas. Recordó las palabras del gran defensor de la civilización de la vida, Beato Juan Pablo II, en su encíclica Evangelium Vitae donde dice: “Estamos llamados, más que nunca, ha ser `personas de vida´, continuamente en oración y comprometidos en la defensa de la santidad de la vida humana”. El final del sermón, el padre Lech solicitó la intercesión de María, Nuestra Santísima Madre, por los matrimonios y la familia; por los lugares donde no hay paz; por las personas que están agobiadas por el desempleo y la falta de medios de subsistencia; por las personas que viven en uniones no sacramentales; por las familias rotas; por la juventud y los niños polacos; por los padres y los catequistas; por los enfermos y necesitados; y por los abandonados y olvidados de sus propias familias.

La veneración continuó durante toda la noche. Las meditaciones fueron guiadas por los siguientes grupos: la familia Szensztak, Comunidad del Rosario Viviente, Adoradores de la Divina Misericordia, la Familia de Radio María y los Apóstoles de la Feliz Muerte.

Se terminó la vigilia cantando “Las Horas de la Inmaculada Concepción de la Bendita Virgen María”, conducido por el padre Tomasz Zielinski SDB. A pesar de la hora, muchas personas atendieron los servicios de oración.

La ceremonia de despedida del Icono de Nuestra Señora de Czestochowa fue el 31 de octubre a las 6h30. La Misión Católica Polaca en Berlín acogió espléndidamente a la Reina de Polonia.

En su viaje hacia el oeste, el Icono de Nuestra Señora se dirigió a la Parroquia de San Clemente en Hannover.