Una banda de música a través de Würzburg

El sábado, 27 de octubre, Nuestra Señora de Czestochowa visitó Würzburg, en Alemania. Es una ciudad situada en el Río Principal, al noroeste de Baviera, conocida como Franconía. El pastor de la Catedral románica de San Kiljana, reverendo Dr. Jurgen Vorndran junto con el padre Jerzy (George) Sobota, pastor de Santa Gertrudis de la Misión Católica Polaca, dieron la bienvenida a Nuestra Bendita Madre con una celebración Eucarística. En su sermón, el padre Vorndran explicó porqué la Iglesia tiene tanta confianza en la intercesión de la Santísima Virgen María. Cuando las personas experimentan dificultades y problemas en la vida, usualmente se acercan a la Bendita Madre. Fue María, en las Bodas de Cana, quien llamó la atención de Jesús sobre la situación y quien le dijo a los sirvientes: “hagan lo que Él les diga”. Luego, Jesús dijo que Él había venido al mundo para “darnos vida y vida en abundancia”. Hoy en día, debido al ataque constante de la cultura de la muerte contra la vida humana, muchos de nosotros debemos responder “sí” a la vida, así como la Santísima Madre dio su “fiat”. El Beato Juan Pablo II nos recuerda que “Maria semper vincit”, es decir que María siempre sale victoriosa. Por eso, debemos confiar en que muchos se unirán y apoyarán en la defensa de la civilización de la vida. Esto es posible ya que María es el apoyo de las mujeres que se encuentran “en bendito estado”, (es decir, aquellas que están embarazadas), y Ella les dice: confíen en la vida, encomiéndense a Dios y Él caminará con ustedes.

Mientras el Icono era llevado afuera de la iglesia, el padre Sobota comenzó a cantar “Virgen Negra” en alemán y en polaco. Nuestra Señora, rodeada por un grupo de fieles, se movía al son de la música en procesión a la iglesia de los Hermanos Franciscanos. Ahí, durante la exposición al Santísimo Sacramento, se recitó el Santo Rosario, seguido de oraciones de vigilia y de veneración al Icono. El padre Matias Münzberg, quien todos los ocho de mes conduce un día especial de adoración por las intenciones pro-vida, había preparado las oraciones de la vigilia.

Esa noche, Nuestra Bendita Madre en el Santo Icono siguió en su viaje a Fulda.