Visita al Principado de Liechtenstein

Temprano en la mañana del domingo, a las 7h30, Nuestra Bendita Madre en el Icono de Czestochowa llegó en el “Móvil Vida” a la frontera Feldkirch – Tisis, entre Austria y el Principado de Liechtenstein. Hay que anotar que este es una frontera de la Unión Europea, a la que no pertenece Liechtenstein ni Suiza. El oficial aduanero se puso nervioso al ver el Icono. Él no sabía qué hacer ante una situación así. Al principio, solicitó un millón de euros, como depósito de seguridad. Luego de una extensa explicación, él determinó que no tenía suficiente experiencia para tomar una decisión y tuvimos que esperar a su jefe hasta la mañana del lunes. Los austríacos que escoltaban a Nuestra Bendita Madre, quienes estaban ya molestos por la demora, telefonearon al padre Roland, el arzobispo maestro de ceremonias, que estaba ya esperando con un grupo de feligreses para recibir a Nuestra Señora en Bendern (a 10 minutos de la frontera). Las oraciones, conversaciones y una garantía representativa de la iglesia, asegurando que el Icono dejaría Liechtenstein en dos días, tuvieron éxito, y Nuestra Señora pudo cruzar la frontera. Debido a este percance, la ceremonia de bienvenida en el Santuario de Bendern se demoró alrededor de una hora.

El pastor de la Iglesia de la Asunción de Nuestra Bendita Señora, padre Roland Cassut, había organizado una recepción solemne, invitando al reverendo Wolfgang Haas, arzobispo de la Arquidiócesis de Vaduz (Vaduz es la capital de Liechtenstein), que cubre todo el territorio de Liechtenstein. El arzobispo Haas es conocido por su firme defensa de la vida y de la familia. En el 2011, se negó a celebrar misa en un día de festividad nacional, agosto 15, como acto de protesta contra la legalización del aborto y contra la violación de los derechos de la Iglesia.

El arzobispo dio la bienvenida a Nuestra Bendita Madre en la Capilla Gruta de Lourdes, en Bendern. El Icono fue entronizado solemnemente en la iglesia, donde tuvo lugar la Misa, celebrada por el arzobispo de Vaduz. Durante la homilía, el arzobispo recordó a los fieles, sobre los principios de las enseñanzas de la Iglesia acerca de la protección de todo ser humano, desde la concepción hasta la muerte natural. Al concluir la Santa Misa, en conjunto con los fieles, el arzobispo rezó la oración del Santo Padre Juan Pablo II de la encíclica "Evangelium Vitae". Después de la Misa, el arzobispo expresó su aprobación al comentar lo emocionado que estaba de esta gran iniciativa del peregrinaje de Nuestra Bendita Madre “De Océano a Océano”, y personalmente dio gracias y bendijo a todos los involucrados en este apostolado.

El aborto es ilegal según la ley del Principado de Liechtenstein. De acuerdo al código penal de 1987, una persona que realiza un aborto puede ser sentenciada a un año de prisión. Si el aborto es realizado por propósitos económicos, la sentencia se eleva a tres años de prisión. La pena es tanto para los doctores como para las mujeres que deciden matar a sus propios hijos, a pesar de que lo hagan fuera de la frontera de Liechtenstein. La única excepción, en donde el aborto es permitido, es cuando la vida de la mujer embarazada corre peligro, o cuando la mujer es menor de 14 años.