Lejos de Vladivostok, carta de Galina Maslennikova

¡Gloria a Jesucristo!

El proyecto “De Océano a Océano”, el viaja del Icono de Czestochowa por el mundo en defensa de la vida, comenzó en Vladivostok y se está dando a conocer muy rápidamente. Nos esperan Siberia y en 23 países europeos, junto a 18 mil kilómetros de ruta.

Nosotros, los ángeles guardianes del Icono de Czestochowa, nos hemos detenido por el momento en un hotel. Somos tres: Igor, el coordinador principal; Alexey, el conductor, y yo.

Los eventos cambian constantemente de una manera inesperada.

Las decisiones se toman de manera rápida y se cambian muchas veces durante el día, pero en definitiva, el objetivo es seguir adelante.

El carro, que ha sido denominado como “móvil pro-vida”, es una van blanca de fabricación rusa, llamada “Gazelle”. Esperemos que sea un carro resistente a las carreteras de Siberia, mucho más que los modernos carros del occidente. El vehículo está lleno “hasta el techo” ya que no solamente lleva el gran Icono de Czestochowa sino que también lleva pequeños iconos que son vendidos a lo largo del camino para solventar, por lo menos, los gastos de gasolina. Así que hay espacio solo para el conductor, no para nosotros. Igor y yo hemos tenido que viajar en tren. La siguiente parada es Krasnoyarsk, a cuatro días de distancia; desafortunadamente, aquí no existen las carreteras asfaltadas. En Zabajkal y Khabarovsk no existen carreteras para propósitos prácticos, por lo menos, eso fue lo que dijo nuestro conductor. Es bueno que Alexey sea un buen conductor con experiencia y le va bien. ¡Él tiene que dormir en el carro!

Nosotros paramos con el Icono cuando podemos y en donde podamos tener la bendición de la iglesia ortodoxa. Desafortunadamente, hasta el momento hemos colaborado más de cerca con la iglesia católica, y organizar algo en conjunto es casi imposible, a pesar de que el acceso al Icono es para todos. A pesar de eso, las personas son muy amables unas con otras.

Tenemos poco tiempo y las distancias son enormes. Debemos llegar a las fechas propuestas, para poder llegar a Europa a tiempo. En Rusia, como siempre sucede, todo es más difícil y toma más tiempo.

En donde nos detenemos, recibimos una bienvenida cordial y calurosa. Las personas se colocan en línea ante la Madre de Dios para tocar el Icono y darle un beso. Algunos caen de rodillas ante Ella con lágrimas en los ojos. Todos tienen muchas preguntas. Los fieles se ponen muy tristes cuando el Icono tiene que salir de las iglesias y despedirse de ellos.

Nuestro objetivo en esta peregrinación es proteger la civilización de la vida, especialmente en Rusia, el primer país en el mundo en legalizar la matanza de los niños en el vientre materno. Yo siempre he orado por la unidad de los cristianos y por el retorno de Rusia a Dios, ya que hay una alta posibilidad de que la vida y la dignidad humana sea valorada aquí. Pero lo que una persona le dice a Dios no siempre es posible demostrarlo a los demás, incluso en este asunto tan importante como es la defensa de la vida y del amor.

Todavía no estamos seguros qué ciudades visitaremos. ¡Ya veremos!

Igor y yo llegaremos a Krasnoyarsk el 19 de junio, Alexey llegará en carro al día siguiente.

Hoy hemos tenido una muy buena conferencia en Vladivostok; había mucho interés. Hay un grupo importante de creyentes que rechaza fuertemente el aborto donde existe la cultura de la muerte. Ellos lideran muchos programas interesantes de ayuda.

Ya se han anunciado las conferencias y los foros de discusión en Krasnoyarsk. Necesitamos muchas energías.

Les pedimos amablemente de sus oraciones.

 

Con amor y gratitud

Galina Maslennikova