Templo como promesa a la Virgen de Czestochowa

El 13 de mayo de 1981 el Santo Padre San Juan Pablo II recorría la Plaza San Pedro en su papamóvil bendiciendo a los fieles que ahí se congregaban. Nadie imaginó que un pistolero de renombre intentaría asesinar el Pontífice poniendo en riesgo su vida.

Las oraciones a Dios y a la Santísima Virgen María por la salud del Vicario de Cristo se extendieron por todo el mundo, y en Guayaquil, el arzobispo de ese entonces, Mons. Bernardino Echeverría Ruiz quiso ofrecer algo más. Edificaría un templo a Nuestra Señora de Czestochowa si el Santo Padre sanaba. ¡Y el San Juan Pablo II sobrevivió!

Seguramente Monseñor vio, a través de los medios de comunicación, a un grupo de polacos que había llegado a la Plaza de San Pedro llevado un Icono de Nuestra Señora de Czestochowa, Patrona de Polonia, y que en el desconcierto depositaron el Icono en la silla donde San Juan Pablo II iba a hablar, comenzando a rezar ante Ella con mucha devoción y fe.

Monseñor recuerda, ya como Administrador Apostólico de Ibarra en una carta con fecha de 1993: “Cuando en el Ecuador nos enteramos acerca del criminal atentado, se sintió también un dolor profundo y todos comenzaron a orar por la salud del Santo Padre. Conmovido por tan increíble noticia, yo salí al atrio de la Catedral y allí con un numeroso grupo de guayaquileños nos unimos a la oración de todo el mundo, pidiendo a Dios que salve al Papa. En ese momento de angustia y de fe, teniendo delante un numeroso grupo de fieles, yo levanté la voz y dije: `Virgen de Czestochowa, Madre amorosa del Santo Padre, salva su vida. Yo, en nombre de Guayaquil, te prometo que, si salvas al Papa, te levantaré un templo en nuestra ciudad de Guayaquil´”.

Construir una iglesia no es tarea fácil, pero en este caso las cosas se fueron dando de una manera casi milagrosa. San Juan Pablo II al saber de la promesa del arzobispo regaló el Icono que se encuentra en el altar principal, icono que había sido regalado a su vez por un artista polaco al Santo Padre, posiblemente justamente la misma que el grupo de polacos habían colocado en su silla petrina.

Luego, la recolección de donativos fue algo particular. Se había propagado un falso rumor que Mons. Echeverría iba a renunciar a su cargo, y se organizó una despedida, así que se aprovechó este pretexto para recaudar fondos. Pero lo más sorprendente fue cuando, al contactarse con un católico de rito oriental que tenía una gran devoción a la Virgen de Czestochowa, él dijo tajantemente que no daba ninguna contribución a la causa, “pero si el señor arzobispo quiere que yo construya el templo, yo lo construiré sin ayuda de nadie”, dijo para asombro de todos. Y así fue.

El Santo Padre, visitó el templo, el 31 de Enero de 1985, durante su viaje de cuatro días a Ecuador, en la que bendijo la iglesia en honor a la Virgen de Czestochowa, Patrona de Polonia su tierra natal.

Este lunes 26 de agosto se celebra a la Virgen de Czestochowa, y el Icono peregrino se encuentra justamente ahí. Durante la novena, el Icono ha recorrido algunos de los sectores que hacen parte de la parroquia y se tiene preparada una gran fiesta en su honor. En la tarde del lunes 26 está previsto el rezo del Santo Rosario previo a la Santa Misa, y luego un animado show de música mariana terminando con fuegos artificiales.