Visita imprevista

La peregrinación del Icono de Czestochowa tiene como objetivo llevar un mensaje provida, pero al parecer, la Virgen María quiere más bien aprovechar esta oportunidad para darse a conocer en esta advocación que es un tanto desconocida por los Latinoamericanos.

Guadalupe Molina, catequista de la parroquia Pambachupa comentó que no tuvieron tiempo de prepararse para recibir como se merece a la Madre de Dios, pero con todo, el párroco, padre Manuel Noriega, aprovechó las homilías del fin de semana, sobre todo luego del Rosario de la Aurora del sábado en la mañana y las tres misas dominicales, para darla a conocer como la Madre de San Juan Pablo II. “Es bueno aprender más sobre distintas advocaciones, porque aunque sabemos que María está presente, conocer otras formas de representar a la Virgen nos alimenta como católicos”, expresó Guadalupe.