La Virgen María en el Icono de Czestochowa viaja a través de Eslovenia

La reunión en el Mar Mediterráneo se realizó en el antiguo puerto de Koper, en la costa noreste de la Península de Istria.

Luego, el Icono viajó hasta la capital de Eslovenia, Ljubljana. Nuestra Bendita Madre pasó la noche y el día en oración y veneración en la hermosa Catedral de San Nicolas. Un coro de niños se hizo presente. El director de la catedral, padre Jožef Lap, presidió la santa eucaristía. Él citó una frase del heroico defensor de la fe en Eslovenia, el Siervo de Dios obispo Anton Vovk, quien con su valiente actitud fue acosado por el gobierno comunista, perseguido y quemado con gasolina en 1952. Él dijo: “Eslovenia solo podrá existir cuando se reúna alrededor de la familia y de Nuestra Bendita Madre”.

Valentina Pikelj, representante del Movimiento Pro-Vida Eslovaco, anotó que los cristianos modernos deben proclamar la verdad, a pesar de las circunstancias. La verdad está escondida, para poder destruir la vida. Por ejemplo, en el caso del aborto y la eutanasia, no se dice que en efecto es un asesinato. Dios puede sanar y perdonar todo pecado, concediéndonos una nueva vida, con su ayuda, a través de Su Madre María, Mediadora de la Gracia.