Santuario Diocesano de la Negrita del Piedemonte y la Sabana

La visita a Arauca tenía un propósito específico, poder conocer al señor obispo, Monseñor Jaime Muñoz Pedroza, y a la comunidad que está llevando acabo la construcción de un santuario en honor a la Reina de Polonia.

El rostro triste de Nuestra Señora marcado con una herida crea empatía en los habitantes de esta zona, ya que su cara recuerda los hechos violentos que este sector del país ha tenido que vivir por los conflictos de la guerrilla. Ellos se identifican con esta imagen porque llevan heridas profundas que dejan cicatrices que solo puede ser sanadas a través de Jesucristo y su Madre.

Desde hace aproximadamente dos años, los primeros sábados de cada mes se realiza una procesión al terreno donde se está construyendo el Santuario Mariano Diocesano de la Negrita del Piedemonte y la Sabana. Lleva este nombre para unificar a las dos regiones que en el pasado han estado un poco distantes. El santuario queda a 160 kilómetros al occidente de la ciudad de Arauca. Esta actividad convoca a mucha gentes y se caracteriza por la piedad, la confesión, la eucaristía y el saludo efusivo en el momento de la paz sin importar la procedencia de las personas.

El Icono principal, que estará en un lugar especial en el santuario, fue un regalo del Cardenal Stanislaw Dziwisz -secretario de San Juan Pablo II- a Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, anterior presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, quien generosamente la ofreció a la Diócesis de Arauca. Monseñor Muñoz instintivamente pensó que una imagen como esta, donde se ve claramente el dolor y el sufrimiento de Nuestra Madre, podría ser especialmente de ayuda para esta comunidad que ha sido tan golpeada por las acciones de la guerrilla.

En este momento el santuario ya cuenta con la Comunidad de las Hermanas Pobres de Santa Clara desde el 27 de mayo del 2015. Con sus sacrificios y oraciones, las hermanas están ayudando a propagar este proyecto. Al principio tuvieron ayuda económica de la diócesis, pero hoy en día se autofinancian elaborando manualidades y hostias que se distribuyen en casi todas las parroquias cercanas. Justo para estos días llegaban dos hermanas más al convento, sumando en total seis.

El sábado 2 de septiembre fue algo especial. Primeramente, se recitó el rosario en procesión desde la entrada donde está ya ubicada una gran cruz con el Papa San Juan Pablo II de rodillas, luego Monseñor Jaime Muñoz celebró la santa eucaristía y por último bendijo la tercera campana del campanario. Las dos campanas anteriores fueron colocadas en honor a la Santísima Virgen María, pero esta lleva por nombre Monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, quien fue secuestrado, torturado y asesinado por un comando del ELN, el 2 de octubre de 1989, y quien será beatificado por el Papa Francisco el próximo 8 de septiembre. La tercera campana es más grande que las anteriores con un peso de 400 kilos.

Lech Kowalewski, coordinador internacional de la peregrinación, pudo conversar con el arquitecto de la obra ofreciéndole sus conocimientos sobre el santuario original en Polonia. Se espera que, gracias a la generosas donaciones de las personas, esté terminada en tres años, dando cabida a más mil personas. Obviamente, tanto el santuario como la devoción a Nuestra Madre tendrán características muy particulares de los colombianos.

Contamos con la providencia de Dios para que el Santuario Mariano Diocesano de la Negrita del Piedemonte y la Sabana traiga muchas bendiciones al país pero sobre todo a la región de Arauca, y esperamos que el Icono peregrino pueda visitar este santuario en un futuro cercano.

 

 

 

Tarea pública cofinanciada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de República de Polonia dentro del marco de Concurso de Diplomacia Pública 2017 – componente "Cooperación en Diplomacia Pública 2017"
La publicación expresa solo los puntos de vista del autor y no puede identificarse
con la posición oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Polonia.