En la frontera de Colombia con Venezuela

La última parada en Colombia fue la Diócesis de Arauca. Esta zona está especialmente consagrada a la Virgen de Czestochowa ya que el obispo de la diócesis, Monseñor Jaime Muñoz Pedroza, hace algunos años vio la necesidad de pedirle a Nuestra Señora que ayudará a sanar las heridas profundas que ha dejado el conflicto entre el gobierno y la guerrilla, y nada mejor que esta advocación que muestra en su rostro el dolor.

Arauca es un departamento fronterizo con Venezuela, el río Arauca permite que esta tierra sea especialmente fecunda para plantaciones de arroz y cacao; además es buena para la cría de ganado de res y posee numerosos pozos de petróleo. Es decir, Arauca ha sido bendecida por Dios. Lamentablemente los grupos guerrilleros, como las FARC y el ELN, han hecho sufrir mucho a la población que no pasa de los 250 mil habitantes.

En la capital del departamento, que lleva el mismo nombre, Lech Kowalewski, coordinador internacional de la peregrinación, tuvo la oportunidad de reunirse tanto con el señor obispo como con personas que están aportando económicamente a la construcción de un templo en honor a la Madre de Dios. También se reunió con medios de comunicación para darles a conocer la iniciativa De Océano a Océano y con un grupo de sacerdotes designados por el obispo para que ayuden con la peregrinación del Icono en Colombia.

Durante los días que Lech permaneció en Arauca pudo conversar en algunas ocasiones con el obispo de la diócesis. Este viaje fue realmente providencial ya que Monseñor Muñoz conocía del Icono peregrino desde hace aproximadamente seis meses y tiene muchos deseos de que la  Santísima Virgen los visite. "Es posible que como Ella, nuestras heridas no sean sanadas físicamente, pero lo más importante es la sanación espiritual, y a través de esa ayuda que nos da Nuestra Señora, Ella sabrá guiarnos hasta su Hijo", comentó Monseñor Muñoz.

Fue interesante conocer que una imagen de la Virgen de Czestochowa recorre las parroquias y comunidades de la zona para darla a conocer, ya que es una advocación que no tiene mucha popularidad como otras. La diócesis ha elaborado oraciones, novenas y canciones para ayudar a la propagación del Icono. Esto fue muy alentador, porque de esta manera los fieles también se están preparando para la llegada del Icono peregrino.