Conmemorando el Martirio de San Juan Bautista

El último día en la ciudad de Bogotá, el martes 29 de agosto, fue muy interesante. Lech Kowalewski, organizador internacional de la peregrinación del Icono de Czestochowa, se reunió con un grupo de líderes provida en la Parroquia La Enseñanza de los Padres Misioneros Oblatos. María Carolina López, responsable del cenáculo María Madre del Amor Perpetuo coordinó el encuentro. Primero se celebró la eucaristía, luego se recitó el rosario meditado frente al Santísimo Sacramento y por último Lech comentó sobre las características del Icono peregrino y su recorrido por el mundo.

Se tomaron mucho cuidado para planificar todo. Una imagen pequeña de la Virgen de Czestochowa fue entronizada por el sacerdote celebrante y colocada en un lugar especial en el altar principal, mientras algunas personas sostenían en sus manos banderas de Polonia y rosas rosas. Un cántico en polaco, que se le dedica a Nuestra Señora, se escuchaba como música de fondo.

Esta celebración litúrgica fue muy importante, ya que ese día se conmemoraba el Martirio de San Juan Bautista. San Juan fue decapitado, no sólo por anunciar a Cristo, sino también por defender la familia como núcleo fundamental de toda sociedad, ya que recordemos que el evangelio comenta que Juan le decía a Herodes: "No te es lícito tener a la mujer de tu hermano". Es decir, le reclamaba en público su pecado de infidelidad.

Hoy en día la familia también está siendo amenazada. Vemos como los jóvenes prefieren estar unidos sin tener mayores compromisos, los tipos de familia diseñados por la ideología de género se dan paso entre aprobaciones de leyes, la contracepción da prioridad a los asuntos personales, y los hijos se vuelven un obstáculos para la felicidad. Tengamos presentes las palabras del Papa Francisco en la Audiencia General del 11 de febrero del 2015 cuando dijo: "una sociedad avara de procreación, a la que no le gusta rodearse de hijos que considera, sobre todo, una preocupación, un peso, un riesgo, es una sociedad deprimida".

Por eso, Nuestra Señora de Czestochowa quiere abrir el paso aquí en Colombia para su llegada el próximo año, ya que uno de los principales motivos es acompañarlos a reparar las heridas de tantas víctimas vinculadas al aborto, tanto mujeres y doctores, como aquellos que aconsejaron hacerlo.

Al final de la santa misa se recitó por primera vez en Colombia el Acto de Consagración, que usualmente se proclama delante del Icono Peregrino. Para Lech esto tiene un significado muy grande, pues manifiesta el deseo del pueblo colombiano por recibir pronto a la Reina de Polonia.