Marcha por la vida junto a Nuestra Señora en Santo Domingo de los Colorados

La Fiesta de la Anunciación, el 25 de marzo, cae exactamente nueve meses antes de Navidad. En esta fecha Ecuador también celebra el Día de la Santidad de la Vida. Para la Marcha por la Vida, los ecuatorianos tuvieron una invitada especial, Nuestra Señora de Czestochowa, que acababa de llegar a Santo Domingo de los Colorados. Se realizaron marchas similares en nueve diócesis del Ecuador, siendo la primera vez para Santo Domingo.

 

La marcha debía comenzar a las 13h00, pero desde el mediodía los participantes estaban orando en la iglesia parroquial ubicada en el centro de la ciudad, donde desde la noche anterior el Icono había sido colocado en el altar. Otros se reunieron en la plaza frente a la iglesia.

Llevaban pancartas de diferentes tamaños: pequeñas, grandes y enormes, y también un gran número de globos: azules, blancos y rojos. Era evidente que la preparación había sido minuciosa.

Varias camionetas fueron adecuadas con decoraciones para la ocasión, uno de ellas presentaba un niño concebido gigante en el vientre. Había una gran cantidad de jóvenes vestidos con camisetas provida.

Otra camioneta se convirtió en un escenario musical en movimiento. Los jóvenes entonaban temas provida con mucho ritmo. Cantaron, bailaron y sobre todo trajeron un ambiente dinámico y alegre.

Justo antes de comenzar la marcha, el Icono fue sacado de la iglesia. Cuando Ella apareció en la puerta, Nuestra Señora fue recibida con muchos aplausos y vivas.

Nuestra Señora de Czestochowa en su Mama-Móvil estaba a la cabeza de la marcha.

Delante de Ella iba una escolta a caballo con símbolos de la Divina Misericordia. El movimiento Acción de la Divina Misericordia estuvo a cargo de la adaptación de la camioneta que llevaba el Icono.

Atrás de la escolta a caballo iba una camioneta con una banda de música, y un joven líder provida animaba a la gente, con la ayuda de grandes parlantes.

Más de tres mil personas participaron en la marcha. "¡Viva la Vida!" se repetía continuamente con todo tipo de variaciones y ritmos. Luego los organizadores recitaron el Santo Rosario. También hicieron referencia al niño concebido, el drama del aborto y la protección de la familia.

Uno de los momentos más conmovedores fue cuando se pudo escuchar en los altavoces el corazón de un niño a los 20 días de su concepción. En ese instante, todos los participantes se arrodillaron en donde estaban, en la calle, en la acera, en el césped... Y ese latido del corazón llenó el silencio, mientras se oraron por la vida.

En las aceras había un montón de gente que se asomaba en las tiendas. Había familias de varias generaciones. La mayoría de los espectadores observaron con gran interés y aprobación.

La ruta de la marcha fue bastante larga y terminó en la hermosa y moderna catedral del Buen Pastor. La multitud llenó completamente esta gran iglesia.

El Icono de Czestochowa, brillantemente iluminado, fue colocado al lado del presbiterio.

La misa solemne fue presidida por el Ordinario de la Diócesis de Santo Domingo, Su Excelencia Monseñor Bertram Wick, con 20 sacerdotes concelebrando.

Al final de la liturgia, un coro de jóvenes entonó el canto del encuentro del Santo Padre san Juan Pablo II con las familias en Río de Janeiro. A continuación se renovó solemnemente el Acto de Consagración del Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús, que todos los fieles recitaron. Hay que recordar que Ecuador fue el primer país consagrado al cuidado del Sagrado Corazón de Jesús y María. Una joven pareja, ella venezolana y él colombiano, que tuvieron muchos problemas, dieron un testimonio y presentaron a su pequeño hijo nacido en Ecuador. También agradecieron la ayuda que experimentaron en el país. En conclusión, la joven madre dijo que siempre se debe confiar y creer en Dios. Él ayudará incluso en la situación más difícil.

Monseñor Wick bendijo a las mujeres embarazadas y a los bebés en sus brazos.

Al final, todos hicieron una promesa de Adopción Espiritual de un niño concebido.  Después de la Eucaristía, mucha gente aprovechó la oportunidad para acercarse al Icono, tocarlo y hacer una oración individual.

Nuestra Señora permanecerá en la Catedral de Santo Domingo hasta el próximo domingo y luego comenzará la peregrinación por todas las parroquias de esta diócesis