¡Adiós México!

El viaje del Icono de Czestochowa a través de México llega a su fin. La tercera etapa de la peregrinación fue la más larga, ¡2 años y 3 meses! Nuestra Señora visitó sucesivamente ciudades y parroquias. México es un país grande y vasto con 122 millones de habitantes y un área de casi 2 millones de kilómetros cuadrados. Beatriz González y José Luis García Chagoyán, copresidentes de la Fundación VidaFlorida, trabajaron en la coordinación del viaje de Nuestra Señora en México. Tenemos que admitir que de manera desinteresada fueron muy dedicados a la causa.

Después de hacer una recapitulación del viaje por México, calculamos que el Icono ha visitado 30 ciudades en 10 estados a lo largo de una ruta de más de 20 mil km. En resumen, la primera etapa de la peregrinación de Vladivostok a Fátima fue de 65 mil km, Fase II, Estados Unidos y Canadá, 95 mil km y la tercera etapa en México, 20 mil km, lo que da un total de 180 mil km. Esto suena impresionante, en especial porque la peregrinación continúa.

A pesar de la riqueza de la visita de Nuestra Señora en México, sólo algunos de sus recorridos pudieron ser reportados en detalle. A la Santa Madre de Dios no le importó eso, especialmente cuando se visitaron parroquias remotas, habitadas por personas en situaciones muy vulnerables. En México, el asombroso milagro de Nuestra Señora que trajo a la Iglesia a millones de indios convertidos al catolicismo en 1531 con Su presencia en la bendita Tilma de San Juan Diego, sigue vivo. La nación mexicana realmente la ama, sobre todo a la imagen de Guadalupe. Nuestra Señora de Czestochowa fue recibida aquí con alegría, admiración y reverencia como la madre de San Juan Pablo II, a quien los mexicanos tienen muy presente en sus corazones. Ellos hubieran preferido mantener el Icono de forma permanente. En una de las últimas reuniones, una amable mujer de la Fundación VidaFlorida se acercó y dijo con nostalgia: “¿Estás segura de que debe irse lejos? ¿No debería quedarse con nosotros en México?”. Pero yo le respondí: “Pobre gente de Ecuador, que después del terremoto la necesita mucho y la están esperando”. Ella admitió que tenía razón.

En los últimos días de la peregrinación en México, el Icono tuvo una mayor promoción. Durante la primera quincena de marzo, Nuestra Señora fue acogida en la capital del estado de Puebla, que lleva el mismo nombre. Es una gran ciudad con una gran historia y tradición, habitada por 2 millones de personas. El Icono visitó algunas congregaciones, monasterios, iglesias, un refugio para ancianos, un centro de ayuda a las mujeres embarazadas, un centro para niños discapacitados e incluso escuelas. Fue recibida por una gran multitud en la histórica Catedral del siglo XVI de Los Ángeles.

La Virgen estuvo rodeada de oración en la Capilla de Adoración Perpetua y se reunió con los defensores de la vida que acababan de comenzar la oración "40 Días por la Vida". También visitó el Seminario Palafoxiana y la Universidad Autónoma del Estado en Puebla, que auspiciaron el transporte durante esta serie de visitas.

El 16 de marzo el Icono regresó a la capital, en el recorrido final en su visita a México. El viernes 17 de marzo fue recibida por el Instituto de Nuestra Señora de Guadalupe para Misiones Extranjeras y por la Universidad Intercontinental. La universidad y el seminario preparan continuamente misioneros que trabajan en diferentes países del mundo.

La misa solemne, en la iglesia perteneciente al Instituto, fue presidida por el Obispo Antonio Ortega Franco del IV Vicariato de la Diócesis de la Ciudad de México y fue concelebrada por muchos misioneros, profesores de la Universidad Intercontinental. Durante la liturgia el Obispo Ortega destacó la importancia de la presencia del Icono peregrino, realizó la renovación de los votos bautismales, y al igual que en otros lugares de México, se recitó el acto de consagración.

Esa misma tarde, la Virgen fue invitada a la Iglesia de la Ascensión para una reunión de estudio de la biblia, rezo del rosario y la eucaristía.

En la noche, Nuestra Señora pasó rodeada de oración en la Capilla de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento con las hermanas en el convento del Instituto Mexicano de Adoración Eterna de Nuestra Señora de Guadalupe, fundado por María de las Mercedes Mendes Pérez Gil, que está situado en el antiguo y encantador barrio de Coyoacán, donde se levantan muchos edificios del siglo XVI y XVII.

El sábado por la mañana comenzó con una misa solemne en la Iglesia de Santa Catalina perteneciente a los padre franciscanos, también en el distrito de Coyoacán. Para dar la bienvenida a la Madre de Dios, la iglesia estaba bellamente decorada con ramos y coronas tejidas con diminutas flores blancas en las que se insertaban lirios blancos. Durante la misa, Juan Pablo Lacadiere cantó y tocó la guitarra. Al final de la misa, un padre bendijo dos bandejas de sabrosas galletas, que las ofreció a la Madre de Dios y después invitó a compartirlas en su nombre. También fue recitado el acto de consagración. Muchos de los participantes al final del evento se acercaron al Icono y veneraron a Nuestra Señora.

Por la tarde, Nuestra Señora visitó la Comunidad de San Egidio, que celebraban su aniversario No. 49. La misa solemne fue presidida por el Nuncio Apostólico en México, Arzobispo Franco Coppola, trayendo consigo la presencia espiritual pontificia.

El domingo 20 de marzo, el Icono regresó a su sede en México, la parroquia de San Pablo Juan Pablo II y Santo Tomás Moro. El final oficial de la peregrinación en México tuvo lugar durante la misa a la 13h30 pm.

El sábado por la noche, Indira Mollah, llegó a México. Indira, su esposo Loel Frauca y su familia, pertenecen a la Fundación Acción Vida y Familia radicada en Panamá. Ellos tienen la tarea de ayudar en la transportación del Icono a Panamá y Ecuador.