Entrega tu propio "FIAT" a la vida

Con gran interés de los residentes locales, el “Móvil Vida” llegó con el Icono de Nuestra Señora de Czestochowa desde Kežmark a Mount Zvir en Litmanova, el día miércoles 5 de agosto. El nombre de Mount Zvir proviene de la palabra eslovaca “zwor” que significa conexión. Este antiguo nombre simbólico está asociado al vínculo espiritual de las personas que realizan la peregrinación de Nuestra Señora. Este es un lugar santo para la Eslovaquia de hoy en día, ya que Nuestra Señora se apareció a dos niñas: Katka Ceselkova (11 años) e Ivetka Korcakova (12 años). Estas apariciones continuaron hasta el año 1995 y ocurrían cada primer sábado del mes, a casi cuatro kilómetros de Litmanova, justo en Mount Zvir. Hoy en día, numerosos peregrinos llegan a este destino para orar, a pesar de que las apariciones siguen en investigación por la Santa Sede.

Grandes grupos de fieles vinieron para reunirse con Nuestra Señora, incluso al ser un día entre semana. El sacerdote griego católico, Vasil Kindla, dio la bienvenida al Icono de Nuestra Señora y celebró la santa misa. Recordó a los presentes el sufrimiento que Nuestra Bendita Madre tiene por cada asesinato humano. Solicitó a Nuestra Señora que nos permita tomar el amor de Su Inmaculado Corazón para participar activamente en la causa de la vida.

El siguiente lugar que Nuestra Señora visitó en el Icono de Czestochowa fue la basílica de santa Egilda, que fue construida en la edad media, en el poblado de Bardejov. La basílica estaba literalmente “llena” de personas. El padre Pavol Marton, llevó el Icono dentro de la iglesia y realizó un comentario medio en broma de que María solía quedarse en la parte de atrás, pero ahora Ella estaba en el centro de la iglesia, y nosotros  habíamos llegado a pedir por ayuda. Dijo: “Eslovaquia necesita de María. Oremos a Ella por su ayuda, ahora que Europa debe decidir -ser o no ser-”.

Luego, Nuestra Señora llegó a la basílica menor de la Natividad de la Santísima Virgen María en Vrabov nad Topľou, pertenecientes a los padrea paulinos de Eslovaquia. El padre Piotr Polek celebró la eucaristía y en su homilía enfatizó el hecho de que Nuestra Bendita Madre en el Icono de Czestochowa es la Madre no solo de los padres paulinos o de Polonia, pero de todos las personas de buena voluntad. Ella reúne a todas las naciones y a todas las religiones. Ella nos enseña el verdadero significado de la libertad. El padre Piotr, habló de la importancia de ser activos en la protección de la vida de los no nacidos, ancianos y enfermos, añadió que él es padre de siete niños a través de la Adopción Espiritual, y que ocho más vienen en camino. Remarcó que salvar la vida de un bebé no nacido salva a su vez a los padres del castigo eterno y también refuerza la posición de los médicos en cuanto a la vida.

El padre Piotr realizó sus oraciones frente al Icono de Jasna Gora, llamando a todos los fieles a que hagan un “Fiat” por la vida en presencia de Nuestra Bendita Madre.